Cómo utilizar texturas para interioriores y crear ambientes únicos en tu hogar

cojines portada interiores

Dentro de la decoración, como utilizar texturas para interiores es fundamental en la creación de ambientes acogedores y visualmente interesantes. Al añadir texturas a cualquier estancia, le estamos dando profundidad, calidez y una personalidad única.

La elección de las texturas depende tanto del uso que vaya a tener la habitación como de los gustos y necesidades de quien vaya a utilizarla. Así, se pueden elegir por opciones que van desde los tejidos suaves hasta las superficies rugosas. La clave para un buen resultado es saber combinarlas bien.

Adiós a las estancias planas 

Decorar con papel pintado o incluir diferentes elementos textiles en una habitación no es solo una tendencia, es algo que resulta totalmente necesario para acabar con la decoración plana. Que es aquella en la que nada parece resaltar por encima del resto.

Ese interiorismo en el que nada destaca especialmente puede ser útil en algunos espacios, pero nunca en un hogar. En casa lo que queremos es una sensación de confort que luego podemos combinar con el ambiente que más nos guste: chic, industrial, vintage, etc.

Las texturas son la forma más sencilla de acabar con una decoración plana. Algo tan sencillo como hacer cambios en los textiles o incluir algunos elementos decorativos que destaquen consigue convertir una estancia anodina en una mucho más especial y personalizada. Porque le estamos dando a los espacios elementos que despiertan el interés visual y táctil.

Vamos a ver cómo podemos conseguir un buen resultado sea cual sea el estilo decorativo que siga una casa.

mezcla de textiles en salón

Mezclar diferentes materiales

Las decoraciones demasiado homogéneas acaban por parecer planas, tal y como hemos señalado, y esto es algo que no queremos. La forma más sencilla de solucionar este problema es a través de la combinación de diferentes materiales y texturas en los muebles, los textiles y los accesorios.

El uso de telas en interiorismo es todo un clásico para generar texturas e incluso diferentes ambientes dentro de una misma estancia.

Por ejemplo, si el salón cuenta con unos sofás de cuero, una buena forma de darle más vida a esta habitación es incluyendo unos cojines de terciopelo. Pero también podemos utilizar una mesa de madera natural, o unas lámparas con tulipas de cerámica.

La combinación de materiales agrega riqueza visual al espacio y contribuye a romper la monotonía.

Jugar con las telas

Lino, algodón, terciopelo, tejidos con relieve… Hay cientos de opciones textiles que podemos incorporar a una habitación. Jugando con ellas conseguimos crear una sensación mucho más acogedora y cálida.

Recuperando el ejemplo de los sofás de cuero, sabemos que estos tienen el riesgo de generar un ambiente un tanto frío, efecto que podemos romper con esos cojines de terciopelo a los que hacíamos referencia antes, y todavía más si los combinamos con un plaid de ganchillo. Otra opción sería colocar a los pies del sofá una alfombra mullida.

mezcla de tejidos en salones con sofá amarillo

Añadir elementos naturales

Los elementos naturales son un acierto en todos los estilos de decoración. No es necesario abusar de ellos, pero darles un poco de protagonismo aporta texturas para interiores y rompe la monotonía del espacio.

Por ejemplo, colocar un pequeño cesto de mimbre junto al sofá para dejar allí las mantas que usamos cuando estamos viendo la televisión durante el invierno, o simplemente a modo de revistero.

Otra alternativa es revestir la pared principal del dormitorio de madera. Esto no solo aporta un toque mucho más natural a la estancia, sino que mejora el aislamiento térmico y acústico y hace que la habitación tenga un aspecto más confortable e invite al descanso.

Hay muchas otras formas de añadir un toque natural a las habitaciones, como elegir muebles de madera natural, elementos decorativos de piedra, o incluso algo tan sencillo como usar plantas de interior.

Crear contrastes

Un exceso de texturas puede llegar a resultar agobiante si no se combinan bien. Así, la conjunción entre cortinas de terciopelo y una alfombra gruesa puede recargar demasiado el espacio. Por eso, lo mejor es crear contrastes.

Si hemos elegido una alfombra con una textura más gruesa, para las cortinas vamos a emplear una tela mucho más liviana, como el algodón o el lino. Esto ayuda a equilibrar visualmente el espacio.

ejemplo de texturas en salones

Acentuar los elementos texturizados

Las texturas deben ser un foco visual dentro de la decoración. Esto quiere decir que deben ser algo llamativo y destacable, así que no hay que ponerlas por todos lados.

Si ponemos sobre la mesa del comedor un bonito jarrón con cerámica en relieve, esto es más que suficiente para captar la atención y llevarla hacia ese punto. No es necesario que coloquemos también una lámpara colgante de aluminio o un espejo con un marco muy elaborado.

Agregar textura a las paredes

Las paredes suelen ser las grandes olvidadas dentro del mundo de la decoración. Como mucho, se les aporta algo de color a través de la pintura o se coloca algún cuadro o foto, pero el resultado siempre acaba siendo muy plano.

Una buena manera de acabar con la homogeneidad de una estancia es dar textura a las paredes. Esto se puede conseguir colocando algún tipo de friso o revestimiento de madera o de materiales sintéticos, pero también empleando papel pintado texturizado para hacer destacar algún rincón.

Incluso con la pintura se pueden conseguir texturas, aplicando diferentes técnicas de pincelado o de esponjado.

El resultado es que la habitación gana en profundidad y se vuelve mucho más personal, desprendiendo su propio carácter.

textura y formas

¿Se pueden combinar texturas y estampados?

Las texturas aportan profundidad y sofisticación a las diferentes estancias de una casa, pero hay otros elementos decorativos a los que también podemos recurrir para romper una decoración que ha quedado demasiado anodina. Un clásico son los estampados, que pueden estar presentes tanto en los textiles como en el papel pintado.

El problema es que la combinación de texturas y de estampados no siempre da los resultados esperados. Si no se combinan bien se consigue un efecto de saturación visual, que es justo lo contrario a la armonía decorativa que estábamos buscando.

Algunas fórmulas para combinar ambos elementos con éxito pasan por usar texturas lisas y neutras con estampados llamativos que se lleven la mayor parte del protagonismo. Otra forma es combinando texturas y estampados que sigan la misma gama de color.

Saber usar las texturas para interiores da lugar a espacios realmente únicos y llenos de personalidad. ¿Te gusta tanto como a nosotros el mundo de la decoración y quieres formarte en él? Entonces no dudes en consultarnos, estaremos encantados de contarte más sobre nuestros cursos.

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